El Tax Lease · simulación de la inversión fiscal
Calcula tu reducción fiscal.
España permite a cualquier contribuyente transformar su deuda fiscal en una inversión en innovación. Aportando capital a un proyecto de I+D+i certificado, genera un crédito fiscal que, en el perfil más favorable, llega al 126% de lo aportado solo con lo que da la ley. Puede ir más allá cuando al proyecto entra capital privado, por la razón que se explica más abajo. En la práctica, un contribuyente puede destinar el 100% de su cuota (o más, si le conviene) a financiar el proyecto. Con eso liquida su obligación fiscal del ejercicio, y en un plazo máximo de un año recibe además un crédito fiscal que reduce su carga en los ejercicios siguientes (art. 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades; en Canarias, incrementado por el Régimen Económico y Fiscal, art. 94 de la Ley 20/1991).
Este simulador es para el inversor fiscal: quien aporta capital a la AIE y recupera a través de sus impuestos. Si tu perfil es el del inversor privado (entra en la startup con una nota convertible), tu puerta es capital para invertir y tu herramienta la simulación privada. El inversor fiscal debe ser residente fiscal en España; si aún no lo eres, podemos asesorarte para serlo: relocalización.
Cómo leerlo
No solo una reducción de tu carga fiscal.
¿Te interesa solo reducir tu carga fiscal, o también participar en una startup que podría revalorizarse con el tiempo? Con Volcano eliges: obtener solo el crédito fiscal, obtener solo la participación en la startup, o una combinación de ambos, y decides tú en qué proporción exacta.
Según seas persona física o persona jurídica, tu residencia y tu base imponible, la ley te permite obtener un crédito fiscal que puede quedar por debajo o por encima del 100% de tu deuda fiscal. Si queda por debajo, Volcano puede aumentarlo aportando capital propio o de otros inversores privados, para ayudarte a alcanzar un crédito mayor del que tus parámetros fiscales permitirían por sí solos. Si queda por encima del 100%, también puedes aumentarlo recurriendo a ese mismo capital privado.
Además, puedes destinar parte de tu crédito fiscal a obtener una participación en la startup que desarrolla el proyecto. Es una posición cuyo valor depende de la evolución de la empresa: puede generar ingresos en una eventual salida (exit) o, más adelante, a través de dividendos. Y está sujeta, siempre, al riesgo propio de invertir en una startup en fase temprana.
Tu caso
Calculemos los números de tu ahorro fiscal.
Cuatro datos y un objetivo: con eso el simulador te dice cuánto liberarías de tu cuota, qué crédito fiscal generarías y qué participación te correspondería en la startup. No se envía nada a ningún servidor: el cálculo ocurre en tu navegador mientras escribes, y puedes copiar un enlace con tus datos para enseñárselo a tu asesor.
Si no conoces alguno de los datos con precisión, pon una aproximación: el objetivo es ver el orden de magnitud, no cerrar una operación. El simulador avisa cuando algo no encaja, cuando el objetivo pasa del umbral de prudencia y cuando tu cuota no da para absorber toda la deducción el primer año.
Tus datos
Lo que vas a invertir en el proyecto.
El enlace reabre esta simulación con los mismos datos, para que puedas mandársela a tu asesor. Las cifras viajan solo en el propio enlace: no se envían a ningún servidor ni quedan guardadas aquí. Si tu navegador no deja copiar automáticamente, el enlace aparece en una ventana para que lo copies a mano.
Cómo se ensancha la ventaja por encima de tu nivel natural → Por debajo de tu nivel natural, cedes parte de tu capacidad fiscal a otros socios de la AIE que necesitan más de la que sus propios números permiten, y recibes a cambio una participación mayor en la startup. Por encima, ocurre lo contrario: la diferencia hasta tu objetivo debe financiarla un tercero, sin que esto suponga ninguna deuda ni obligación para ti. La cesión concreta se estructura y se acuerda en la videollamada, no es automática solo por mover el deslizador.
Tu resultado
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Ver el desglose completo
Sin compromiso: tus números se adjuntan a la cualificación de tres minutos, para que podamos estudiar tu caso, contactarte y proponerte el acuerdo adecuado.
Estimación orientativa y conservadora: calculada como si todo el gasto fuera innovación tecnológica (iT), la deducción más baja de las dos que existen. Si el informe motivado del Ministerio califica parte del proyecto como I+D (deducción más alta), tu recuperación real solo puede mejorar respecto a esta cifra. No constituye asesoramiento fiscal, legal ni de inversión: los valores exactos de tu caso se revisan en la videollamada, tras la cualificación.
La elección
¿Por qué preferir participación en vez de más crédito?
Un inversor fiscal puede pedir menos crédito del que le correspondería. Al hacerlo, cede parte de su capacidad fiscal a otros socios de la AIE y recibe a cambio más participación en la startup. Esa participación se calcula con la misma valoración, fijada el día uno, que rige la nota convertible del inversor privado.
El crédito fiscal es un beneficio cierto, cuantificable de antemano y con la calificación blindada por el informe motivado vinculante: sabes exactamente cuánto vas a recibir, y cuándo. La participación es lo contrario: no hay ninguna cifra garantizada, pero tampoco hay techo. Si la startup tiene éxito, lo que puedes obtener de tu participación no tiene un límite fijado de antemano, a diferencia del crédito fiscal, que sí lo tiene.
Los números son tuyos. El siguiente paso, breve.
Una cualificación de tres minutos confirma tu caso y te propone el paso adecuado.
John F. Kennedy, 1962