Puerta 05 · Capital de riesgo
Capital de riesgo en busca de un rendimiento relevante.
Rendimientos relevantes, porque las soluciones responden a problemas grandes; y riesgo reducido, porque el fondo perdido cubre una parte alta del coste. Las dos cosas juntas hacen de un proyecto o de una startup de Volcano una inversión muy atractiva.
El porqué
¿Por qué necesitamos inversión privada?
No siempre lo necesitamos. Entre las subvenciones y el Tax Lease, el fondo perdido puede cubrir el proyecto entero. Hace falta capital privado en dos casos: cuando el fondo perdido no llega a la suma necesaria, y cuando, aun cubriéndola, no se cobra antes de empezar sino al terminar y justificar cada actividad. En esos casos tu capital entra en la startup como una nota convertible o como un simple préstamo. La startup se constituye donde su mercado lo pida: como norma en Canarias, en régimen ZEC al 4%.
¿No podría Volcano invertir sola? Claro que podría, y ya lo hace en las fases iniciales, las de mayor riesgo. Pero con capital propio no se llevan muchos proyectos en paralelo, y el paralelismo y un núcleo tecnológico común son el alma de un venture builder: lo que abarata, acelera y reduce el riesgo de desarrollar la solución. Además, cuando la startup llega al mercado, el papel de Volcano se vuelve marginal: la fase de desarrollo ha terminado y la startup se abre al mercado para industrializar y escalar la solución, como todas las startups.
Para quién
¿Eres tú?
Personas físicas y jurídicas con capacidad inversora que quieren participar en ventures tecnológicas en fase temprana: business angels, family offices y perfiles industriales que quieren invertir en su propio dominio, donde su criterio vale más que el de nadie. No hace falta residencia fiscal en España. Esta puerta no depende de ningún mecanismo fiscal español, y es la misma para un inversor nacional o internacional.
Paso a paso
Cómo funciona
- Te cualificas
Unas pocas preguntas para entender perfil, horizonte e intención; sin datos sensibles y sin compromiso.
- Analizamos el encaje
En videollamada técnica: el proyecto, la estructura, el calendario y, solo entonces, las cifras sobre tu caso concreto.
- Inviertes en un proyecto ya de-riesgado
Fondos públicos que cubren parte del coste de investigación, validación independiente y un equipo fundador con treinta años de trayectoria reducen el riesgo del proyecto antes de que entre tu capital.
El resultado
Lo que obtienes
Una participación en la startup que comercializa la tecnología, en un proyecto cuyo riesgo de fracaso se ha reducido de partida (validación previa, fondos públicos, equipo con trayectoria).
¿Por qué te necesitamos? El fondo perdido, entre Tax Lease y financiación pública, puede llegar incluso al 100% del proyecto; pero no siempre llega, y a veces se abona solo a compensación de gastos ya realizados. Tu capital es el circulante que mantiene el proyecto en marcha, y entra donde el riesgo ya está reducido por la estructura.
¿Y por qué te conviene? Porque inviertes en soluciones que tienen mercado, que entran en él de forma original y que ejecuta un equipo con experiencia. Y porque, al estar financiadas en buena parte a fondo perdido, el riesgo de perder todo el capital se reduce mucho: la propiedad intelectual producida siempre puede revenderse, y la pérdida solo se materializa si su precio de mercado queda muy por debajo de su precio de coste. Es el suelo que puedes explorar en el mapa del riesgo y del premio; el orden completo de la decisión, en las cuatro preguntas del riesgo.
La nota convertible: tu entrada real
Participación fijada el primer día, sin descuento ni capTu dinero es, al principio, un préstamo a la startup. Entras en una de las siete rondas del proyecto; cuando la startup la completa, el préstamo se convierte en participación, al valor que la sociedad tenía el día en que entraste. Antes de eso, la startup puede devolverte el capital con un 10% por cada año. Si el proyecto no llega al mercado y se vende como know-how, el inversor privado cobra antes que los fundadores y que Volcano. Lo esencial, en la nota convertible; el detalle para tu asesor, en los documentos de los botones de abajo.
¿Y si prefieres prestar, y no participar?
Es una vía distinta, y también existe, en la fase operativa. El prestamista puro presta dinero a la startup cuando ya es titular de su tecnología, después de la conversión de las notas, y no entra en el capital: no recibe participación, no depende del valor futuro de la empresa y cobra como acreedor, según su contrato, por delante de los socios. Durante la construcción no existe, porque la única deuda posible de la startup es la nota convertible.
Es la posición de menos riesgo y de menos recorrido: el rendimiento es el pactado en el préstamo y no crece si el proyecto vuela. Tiene sentido para quien quiere exposición a la innovación con un perfil conservador; si lo que buscas es participar del valor que se crea, la nota convertible que se describe arriba es tu vía. Las condiciones concretas dependen del proyecto y del momento: escríbenos y las vemos.
Y además
Lo que un inversor solo no tiene- Deal flow propio. Acceso a una cartera de proyectos en preparación generada por el motor de Volcano: explórala.
- Derechos de clase A. Tras convertir: preferencia de liquidación sobre el bloque promotor, derechos de arrastre y acompañamiento en las ventas, información y vetos sobre operaciones con partes vinculadas, pactados desde el primer día.
- Tu criterio vale. Invertir en tu propio dominio industrial convierte tu conocimiento en ventaja: ves antes que nadie si el proyecto tiene sentido.
- Puedes entrar en cualquier momento, y pronto vale más. La startup existe antes que sus proyectos: se crea como recipiente y va absorbiendo los proyectos que nacen cada vez que aparece un problema de su clase. Entrar cuando dentro solo hay un problema significa entrar a la valoración más baja del recorrido, antes de que ese contenido se haya convertido en concepto, en prototipo y en producto.
- Gran parte del riesgo, soportado por otros. El capital de los inversores fiscales y los fondos públicos cubren buena parte del coste de la investigación. Lo que no cubren es, exactamente, tu sitio: tu nota financia a la startup en las fases tempranas, las del mayor factor de multiplicación.
- Información periódica. Reporting regular sobre el estado de avance del proyecto en el que has entrado, hasta el desenlace.
- Desde 10.000 €. El ticket de entrada parte de esa cifra: la participación orientativa la exploras en la simulación privada; la exacta la fija la fórmula de la nota.
- El contexto completo. La comparación con bonos, vivienda y bolsa, con fuentes y gráficos: invertir en innovación.
Aviso. El contenido de esta página es informativo y no constituye asesoramiento fiscal, legal ni de inversión. Las cifras y porcentajes son orientativos: la normativa cambia y esta página puede no reflejar las últimas disposiciones legislativas. Los valores aplicables a cada caso concreto se revisan y se discuten en la videollamada, tras la cualificación.
Tu recorrido
Cinco preguntas, en este orden.
Toda la información para decidir está en el sitio, pero repartida. Este es el orden en que conviene recorrerla: cada pregunta descarta o confirma, y solo tiene sentido pasar a la siguiente si la anterior sale bien. Es el método por niveles: primero lo macro, y el detalle solo donde puede cambiar la decisión.
- ¿Existe un mercado, y está creciendo?
Es la pregunta que decide antes que las otras dos: con un mercado que no crece, ni la mejor idea ni el mejor equipo bastan. Empieza por mercado, idea y equipo, que es el marco, y sigue por el mapa del riesgo y del premio, donde el tamaño y los márgenes del sector son dos de los ocho mandos que puedes mover tú.
- ¿La idea gana en ese mercado, y se puede defender?
Buena no quiere decir ingeniosa: quiere decir que gana ahí, contra lo que ya existe. Y si gana sin poder protegerse, gana poco tiempo. En cada ficha de proyecto tienes el concepto y en qué punto está; el porqué de la patente antes de construir, en los marcadores del camino.
- ¿El equipo está a la altura?
En cada proyecto trabajan dos equipos. El primero es el equipo de Volcano, el mismo para todos los proyectos: lleva la investigación y el desarrollo, y ya existe. El segundo es el equipo de la startup, que la llevará al mercado: se forma cuando la solución está lista, con las personas que cada proyecto necesita. Quiénes forman el equipo de Volcano, en el equipo; cómo un mismo equipo sirve a varios proyectos a la vez, en el modelo.
- ¿Cuánto riesgo queda cuando entras tú, y a cambio de qué?
Cuando entras, una parte del riesgo ya la ha reducido el método: la validación previa, la patente antes de construir, los fondos públicos y el capital fiscal que pagan la investigación. Cuál es esa parte, en las seis palancas. La parte que queda es el riesgo normal de una startup, y lo tienes a la vista en el mapa del riesgo y del premio. A cambio recibes una participación en una startup que nace validada y que la estructura ha hecho más barata de construir. Los números de tu caso los pones tú en la simulación privada; son escenarios, no promesas.
- ¿Tienes ya bastante para decidir?
Casi siempre sí. Nunca se tiene toda la información, y esperarla tiene un coste: las plazas de cada proyecto son pocas, y quien espera a estar seguro del todo entra tarde o no entra. Por qué conviene decidir con lo que hay, en la ventana de decisión. Y lo que todavía no podemos demostrar con hechos, porque aún no tenemos historial, lo decimos abiertamente en nuestras cifras.
Cuando un proyecto concreto te interese, no hace falta que expliques cuál: cada ficha tiene un botón «Me interesa este proyecto» que lo anota por ti.
Quién paga la parte incierta.
En todas partes, la parte más incierta de un proyecto de innovación la paga el dinero público. Lo documenta la economista Mariana Mazzucato en El Estado emprendedor: internet, el GPS, la pantalla táctil y buena parte de la farmacéutica nacieron con financiación pública. Nuestro modelo no inventa esto: lo usa.
Para ti significa un privilegio: entras en un proyecto con el riesgo ya reducido. Antes de tu primer euro, el proyecto ha sido validado técnicamente por expertos independientes y por el Ministerio de Ciencia, y tu capital es solo una parte de un presupuesto que ya está cubierto en gran medida por dinero público.
Referencia: M. Mazzucato, El Estado emprendedor. Mitos del sector público frente al privado (2013).
Tu capital, donde el riesgo ya está trabajado.
John F. Kennedy, 1962