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VOLCANO
Índice

Referencia

Preguntas frecuentes

Las respuestas cortas. Las largas están en las páginas de cada tema.

Preguntas frecuentes

Sobre Volcano

¿Qué es Volcano?

Un venture builder con sede en Canarias que transforma capital (problemas, ideas, competencias, relaciones, dinero, carga fiscal) en participaciones y retornos, generando, validando, financiando y comercializando innovación.

¿Desde cuándo existe Volcano?

Se constituyó en 2023. Ha pasado de siete proyectos abiertos ese primer año a más de sesenta hoy, con las primeras startups y clientes ya activos: el detalle, año a año, está en Quiénes somos.

¿En qué se diferencia de una incubadora o de un fondo?

La incubadora vende servicios y gana en cualquier caso; el fondo invierte en empresas de otros. Volcano construye las startups desde cero, invierte primero y gana solo si tienen éxito.

¿Qué problemas tienen prioridad en Volcano?

Los que devuelven a personas, comunidades o países la seguridad hídrica, alimentaria y energética, siempre que sean problemas verificados y de alto impacto ambiental, social y económico. El criterio completo, y por qué elegimos así, está en por qué; la demostración con datos, en la raíz.

¿Quién decide la participación que recibe cada aportación?

Un comité con la lógica de los fundadores: fija participación y rol dentro de la horquilla declarada de cada puerta del capital, con los métodos que considere adecuados. La propuesta se acepta o no se hace nada. Qué es, cómo decide y quién lo forma, en el comité.

¿Cómo reduce Volcano el riesgo de sus startups?

En Volcano la fase más arriesgada de cada proyecto (la investigación y el desarrollo inicial) se financia con el capital de los inversores fiscales del Tax Lease y con los fondos públicos de I+D. Cuando entra el capital privado, gran parte del riesgo ya está absorbido y pagado por esos instrumentos: por eso decimos que el capital privado entra de-riesgado. El detalle, palanca por palanca, está en la página sobre el riesgo y en el mapa interactivo del riesgo y del premio.

¿Por qué necesita Volcano inversión privada?

No siempre la necesita. Entre las subvenciones y el Tax Lease, el fondo perdido puede cubrir el proyecto entero. Hace falta capital privado en dos casos: cuando el fondo perdido no llega a la suma necesaria, y cuando, aun cubriéndola, no se cobra antes de empezar sino al terminar y justificar cada actividad. En esos casos tu capital entra en la startup como una nota convertible o como un simple préstamo. Y ese proyecto ya ha sido validado técnicamente por expertos independientes y por el Ministerio de Ciencia: entras con el riesgo reducido.

¿Y si la consulta de pago no me aporta nada?

Pídelo y te devolvemos el importe. Si al terminar la consulta crees que no te ha aportado valor, responde al correo de confirmación de tu reserva con la palabra REEMBOLSO dentro de la primera hora tras la llamada. Te devolvemos el importe al mismo medio de pago, sin preguntas, menos la comisión de la pasarela, que el proveedor no nos devuelve (entre el 1,5% y el 3,25% según tu tarjeta, más 0,25 €). Además, el importe de la consulta se descuenta entero del primer encargo: si trabajamos juntos, la llamada te salió gratis; si te sirvió, pagaste lo justo; si no, casi no pagaste. Condiciones de la consulta.

¿La IA decide sola?

No. Los agentes generan y proponen; cada decisión vinculante (económica, contractual, fiscal) la aprueba una persona, y todo queda registrado.

Preguntas frecuentes

Sobre el Tax Lease

¿Es una cesión de créditos fiscales?

No: el crédito nace directamente en cabeza del inversor por transparencia fiscal de la AIE; la cesión directa no está permitida por la norma.

¿Qué pasa con el Tax Lease si el proyecto fracasa comercialmente?

El retorno fiscal es independiente del éxito comercial; solo la participación en la startup depende del resultado.

¿Qué protege la operación frente al fisco?

Dos certificaciones independientes: ENAC y el Informe Motivado Vinculante del Ministerio, vinculante para la administración tributaria.

¿Cuánto tiempo tengo para absorber el crédito?

Si la cuota anual no basta, el excedente se traslada a los 18 ejercicios siguientes (art. 39.1 LIS).

Preguntas frecuentes

Para el inversor fiscal

La puerta que convierte una cuota del Impuesto sobre Sociedades en un doble retorno. Requiere residencia fiscal en España.

¿Necesita el inversor fiscal residencia fiscal en España?

Sí, y es la diferencia esencial con la otra puerta. Este instrumento aplica una deducción contra tu cuota del Impuesto sobre Sociedades en España: sin esa cuota no hay nada que deducir. Si no la tienes hoy, la vía es la relocalización, que es otra conversación.

¿Cuál es el ticket mínimo del inversor fiscal?

10.000 €, igual que en la puerta privada, pero el instrumento es distinto: aquí entras en una AIE, no en la startup. El importe que te conviene depende de tu cuota, y lo puedes calcular en la simulación fiscal.

¿Qué recibo exactamente?

Dos cosas, y por eso lo llamamos doble retorno. La primera, un crédito fiscal cierto, cuantificable de antemano y con la calificación del proyecto blindada por el informe motivado vinculante. La segunda, una participación en la startup que lleva la tecnología al mercado, por la parte de tu aportación que el crédito no te devuelve: se convierte con la misma fórmula y en el mismo rango que la nota convertible del inversor privado. El detalle en tax lease.

¿Cuándo llega el retorno fiscal?

En el ejercicio siguiente o antes, no años después: las BIN se imputan en el ejercicio en que la AIE paga a los proveedores y la deducción se aplica en la declaración correspondiente. El calendario completo, fase por fase, está en la línea de los nueve pasos.

¿Hay una fecha límite en el año?

Sí, y es la restricción que más operaciones frena: el cierre financiero tiene que producirse antes del 31 de diciembre del ejercicio. Si la ventana del ejercicio se cierra, la operación se traslada al siguiente.

¿Qué pasa con el inversor fiscal si el proyecto fracasa comercialmente?

El crédito fiscal y las BIN no dependen del desenlace comercial: nacen del gasto en investigación efectivamente realizado y calificado. Lo que sí depende del desenlace es la segunda pata, la participación en la startup. Por eso el primer retorno es cierto y el segundo contingente.

Preguntas frecuentes

Para quien trae un problema o una idea

La puerta más frecuente, y la que menos requisitos tiene: basta conocer bien algo que no funciona.

¿Tengo que firmar algo antes de contároslo?

No hace falta que firmes nada para la primera conversación: todo lo que llega por los formularios está cubierto por un compromiso de reserva por nuestra parte. El acuerdo de confidencialidad es un documento aparte, que te enviamos nosotros más adelante, cuando la conversación entra en el detalle técnico. Es decir: primero hablamos de si hay algo, y solo cuando hay que abrir la caja se firma.

¿Cómo puedo protegerme antes de enviaros nada?

Con un sellado de tiempo de tu idea, hecho antes de mandárnosla: un registro en blockchain o un depósito notarial que acredite que en esa fecha tú ya la tenías. Cuesta poco y se hace en minutos. Un detalle que conviene no equivocar: registra el hash de un documento sellado, no el contenido. Publicar el contenido lo convierte en estado de la técnica y destruiría tu propia novedad, que es justo lo contrario de lo que buscas.

¿Ese sellado impide que otro patente mi idea?

No, y conviene ser exactos porque en esto circula mucha confusión. En España, como en casi todas partes, la patente se concede a quien la solicita primero, y ningún registro previo bloquea por sí solo una solicitud ajena. Lo que el sellado te da es otra cosa, y no es poco: prueba. Si alguien no legitimado solicita o consigue una patente sobre tu invención, la Ley 24/2015 de Patentes te permite reclamar que se te transfiera la titularidad (artículos 11 y 12), y para ganar esa reclamación necesitas demostrar que la invención era tuya y desde cuándo. El sellado es exactamente esa demostración. No sustituye a la patente: la respalda. Esto no constituye asesoramiento jurídico.

Tengo un problema de mi sector, pero no soy emprendedor. ¿Sirve igual?

Sirve exactamente por eso. Quien convive con un problema sabe cosas que no están en ningún informe: por qué los intentos anteriores fracasaron, qué restricciones son reales y cuáles son costumbre. No hace falta que traigas la solución ni que dejes tu trabajo. Empieza en cuéntanos tu problema.

¿Qué recibo si el problema se convierte en un proyecto?

Del 1 al 5% del proyecto que lo resuelve, orientativo y a fijar caso por caso. Si además aportas la idea de solución, el rango sube: una idea reconocida vale del 5 al 10%. Los criterios están en las puertas de un problema y una idea.

¿Me lo van a copiar?

La propiedad intelectual queda en manos de quien la aporta y se cede a la startup en licencia: sigue siendo tuya. Y el orden del método juega a tu favor, porque la patente se deposita pronto, antes de construir nada: en el camino la protección de la PI es un marcador que llega de norma con la prueba de concepto.

¿Cuánto tarda en pasar algo?

Leemos cada caso con atención y respondemos en un máximo de 48 horas laborables. Lo que viene después no es inmediato: la captura del problema y el análisis existen precisamente para decidir con criterio si hay proyecto, y ese filtro detiene muchos casos. Preferimos decirlo antes.

¿Y si mi problema no está en un mercado que crece?

Es probable que no lo abramos, y es mejor saberlo pronto. La razón está en mercado, idea y equipo: sin un mercado que crezca, ni la mejor idea ni el mejor equipo bastan. No es un juicio sobre el problema, es una condición del instrumento.

Preguntas frecuentes

Para quien aporta competencias o red

Conocimiento, experiencia y relaciones son capital: no hace falta poner dinero para participar.

Tengo experiencia en un sector. ¿Cómo se traduce eso?

En un rol retribuido, en participación en las startups a las que contribuyes, o en las dos cosas. No es voluntariado ni es una bolsa de curriculums: se abre cuando un proyecto concreto necesita ese conocimiento. Las condiciones, en competencias.

¿Tengo que dejar mi trabajo?

No necesariamente. Hay contribuciones puntuales, de comité o de validación, y hay incorporaciones a tiempo completo cuando una startup forma su equipo. Son cosas distintas y se acuerdan por separado.

Tengo contactos, no competencias técnicas. ¿Vale?

Vale, y es una de las ocho puertas. Una presentación en el momento justo puede valer más que un cheque y casi nunca se paga: aquí se paga, en comisión, en participaciones o en una combinación. Está en una red.

¿Cómo se decide cuánto vale lo que aporto?

Caso por caso y por escrito antes de empezar, nunca después. Los rangos orientativos de cada puerta están publicados en capital, y sirven precisamente para que la conversación empiece con un marco y no desde cero.

Preguntas frecuentes

Para el inversor privado

La puerta que no pasa por ningún mecanismo fiscal: capital que entra directamente en una startup concreta.

¿Qué compro exactamente?

Una nota convertible sobre una startup concreta: eliges el proyecto, no un fondo ni una cesta. Tu dinero es, al principio, un préstamo a la startup. Entras en una de las siete rondas del proyecto; cuando la startup completa esa ronda, el préstamo se convierte en participación, al valor que la sociedad tenía el día en que entraste. Antes de eso, la startup puede devolverte el capital con un 10% por cada año. Lo esencial, en la nota convertible; las rondas, en las rondas.

¿Cuándo convierte mi nota?

Cuando la startup completa la ronda en la que entraste. Cada proyecto se financia en siete rondas que siguen la escalera CRL; cada una cubre fases enteras y se completa al cruzar la puerta de su última fase. Las siete, con su entrada, su cierre, su tamaño y su múltiplo, en las rondas.

¿Puede la startup no convertir?

Sí, mientras tu ronda no se haya completado: puede devolverte el capital más una prima simple del 10% por cada año (1,10× el primer año, 1,20× el segundo, 1,30× el tercero). Una vez completada la ronda, esa opción desaparece y eres socio, sin tope.

¿Qué documentos puedo llevar a mi asesor?

Dos, en PDF: los términos de la nota convertible, con las reglas en pocas palabras, y la posición del inversor privado, el extracto de la Guía de la estructura. Se descargan desde la nota convertible y desde invierte capital; los riesgos de la operación y sus mitigaciones, en la matriz de riesgos.

¿Cuál es el ticket mínimo del inversor privado?

10.000 €. La participación orientativa la exploras tú mismo en la simulación privada, moviendo el año de entrada, el de salida y la valoración.

¿Necesita el inversor privado residencia fiscal en España?

No. Esta puerta no depende de ningún mecanismo fiscal español y es la misma para un inversor nacional o internacional. La residencia fiscal española hace falta para la otra puerta, la del inversor fiscal, que es un instrumento distinto: conviene no confundirlas.

¿Cuándo conviene entrar?

En cualquier momento de la vida de la startup, y cuanto antes, más vale: entrar cuando dentro solo hay un problema es entrar a la valoración más baja del recorrido. El simulador lo enseña en números, porque el multiplicador cambia con el año de entrada.

Si el Tax Lease cubre tanto, ¿para qué hace falta mi dinero?

Depende del proyecto, y a veces no hace falta: hay proyectos en los que el capital de los inversores fiscales y los fondos públicos bastan por sí solos. Cuando no bastan, la cobertura no llega al total y hace falta circulante en las fases tempranas, y ahí entra la nota convertible. Las tres configuraciones posibles están en el modelo.

¿Qué pasa con mi porcentaje en las rondas siguientes?

Se diluye, como en cualquier sociedad que amplía capital, pero tu valor no tiene por qué bajar: el capital que entra agranda la sociedad en el mismo instante. El simulador aplica una dilución orientativa de mercado, en torno al 20% en seed y Serie A y al 15% después, y muestra las dos caras a la vez.

¿Y si el proyecto no llega a ninguna parte?

Tu pérdida está acotada a lo desembolsado: no hay compromisos adicionales, y el dinero entra por tranches contra hitos comprobados por un verificador independiente, así que las tranches siguientes no salen si un hito no se alcanza. Si el proyecto se vende como know-how, cobras con prioridad, antes que los fundadores y que Volcano. A diferencia del inversor fiscal, aquí no hay crédito fiscal que amortigüe. La distribución completa está en el mapa del riesgo y del premio.

¿Cuándo y cómo salgo?

Con la venta de tu participación en un evento de liquidez de la startup, o antes, si la startup te recompra la nota dentro de su ventana (capital más un 10% por año). El simulador razona sobre un horizonte de uno a ocho años; la salida a bolsa queda más allá, porque las IPO llegan de media pasados los diez años. No hay mercado secundario garantizado: es capital ilíquido y conviene tratarlo como tal.

¿Qué historial tiene Volcano?

Todavía no publicamos cifras propias de resultados, y lo explicamos sin rodeos en nuestras cifras: la curva que usamos en todo el sitio es la del sector, no la nuestra, y no la hemos redibujado porque no hay operaciones cerradas suficientes detrás. Lo que sí puedes verificar hoy es el método, la arquitectura fiscal y los supuestos de las simulaciones.

¿Me hace falta más información antes de decidir?

Probablemente menos de la que crees, y hay una página entera sobre eso: cuánta información basta para decidir. Hemos puesto en el sitio toda la que hemos podido, incluidas la normativa y los supuestos de cálculo, precisamente para que puedas revisarla con quien quieras, tu asesor incluido.

Preguntas frecuentes

Participar

¿Me cuesta algo participar?

No. Quien aporta un problema, una idea, competencias o una red no paga nada: aporta un activo y recibe participación, licencia, rol o comisión según el caso. Lo único de pago del sitio es la consultoría, que es opcional y sirve para otra cosa: resolver un problema tuyo en una videollamada de trabajo. Y lleva garantía de reembolso.

¿Puedo participar desde fuera de España?

Sí, salvo en un caso. La única puerta que exige residencia fiscal en España es la del inversor fiscal, porque la deducción se aplica contra una cuota española: quien no la tiene puede llegar por la vía de la relocalización. Todos los demás pueden estar donde sea: el inversor privado, quien trae un problema o una idea, quien aporta competencias técnicas o una red. Ninguna de esas puertas depende de dónde tengas tu domicilio fiscal.

¿Cómo empiezo?

Con la cualificación de tres minutos: entendemos qué capital traes y te proponemos el paso adecuado: una videollamada gratuita si encajas mucho, una con cuota reembolsable si hay que profundizar, o recursos para explorar.

¿Qué son el camino y los dos termómetros?

El camino son las trece fases que llevan del problema al beneficio, en cuatro macrofases (descubrimiento, I+D, mercado y escala), atravesadas por dos dominios: el técnico y el comercial. Los dos termómetros son la TRL, que mide la madurez técnica, y la CRL, que mide la comercial: corren en paralelo, porque el riesgo de mercado sobrevive al riesgo de laboratorio. El camino completo.

¿Qué pasa con mi inversión si un proyecto se detiene?

Tres reglas, escritas en la nota. El dinero entra por tranches contra hitos atestados por un verificador independiente: si un hito no se atesta, quedas liberado de las tranches restantes. La propiedad intelectual construida hasta ese momento se adjudica con prelación del inversor privado, y un prototipo documentado se puede vender o licenciar a un tercero: de lo que se cobre, recibes tu parte antes que los fundadores y que Volcano. Y la exposición queda limitada a lo desembolsado. Para el inversor fiscal, además, el crédito no depende del éxito del proyecto. El detalle, en los riesgos de la operación.

¿Tu pregunta no está?

We choose to go to the Moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard.
John F. Kennedy, 1962
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