Las puertas del capital
¿Qué capital quieres rentabilizar?
Aquí capital no significa solo dinero: significa cualquier cosa tuya capaz de generar valor. Ocho puertas, un solo principio: cada forma de capital tiene una manera de convertirse en valor, y las tienes todas más abajo, una por una. El porqué de fondo está en la teoría ampliada del capital.
Quién fija el punto exacto dentro de cada horquilla, y con qué lógica: el comité.
Financiar la innovación es la inversión con el techo más alto que existe y, por eso mismo, la más incierta: las contamos juntas, con sus fuentes, en invertir en innovación. Pero ese techo no se alcanza con dinero solo. Hacen falta muchas piezas a la vez: un problema que alguien pague por resolver, el conocimiento para atacarlo, las manos que lo construyan, el primer cliente, la estructura que sostenga los años sin ingresos y el dinero que financie el trayecto.
Es muy probable que tengas una de esas piezas y no la estés usando para esto. Un problema que llevas años viendo desde dentro de tu sector. Una idea parada. Una agenda de contactos. Una cuota fiscal alta que hoy solo se paga. Ninguna parece un activo, y por separado no lo es: vale cuando se junta con las demás. Reunirlas es el trabajo de un venture builder.
¿No sabes cuál es tu puerta? La cualificación de tres minutos la encuentra por ti. También puedes leer antes el modelo.
«La diligencia es madre de la buena ventura.»
Abre tu puerta.
John F. Kennedy, 1962