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VOLCANO
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Invertir en innovación

La comparación honesta.

Qué ha rendido históricamente invertir en innovación frente a los bonos, la vivienda y la bolsa, con fuentes; y la letra grande del riesgo antes que la pequeña. Para el inversor que ama el riesgo, y quiere jugarlo con método.

5 min de lectura

Por qué la innovación

El crecimiento viene de la frontera.

A largo plazo, la riqueza nueva no sale de repartir mejor lo que ya existe: sale de la productividad, y la productividad sale de la innovación. Quien financia la frontera del conocimiento es quien captura los múltiplos cuando una tecnología alcanza el mercado: es la inversión con el techo más alto que existe, y también, por eso mismo, la más incierta. Las dos cosas son verdad a la vez, y esta página existe para contarlas juntas.

La comparación

Los órdenes de magnitud, con fuentes.

El gráfico de abajo no compara medias anuales: compara lo que queda de un euro al cabo de diez años, ya descontada la subida de precios. Es la unidad que importa cuando se decide dónde poner el dinero, porque un porcentaje anual dice poco hasta que se compone. Fuentes: series históricas de rentabilidad de bonos, bolsa y vivienda de A. Damodaran (NYU Stern) e índice de precios de la Federal Reserve Bank of Minneapolis; para el múltiplo de una startup que llega al mercado, el orden de magnitud histórico sobre el capital de las primeras rondas. Son órdenes de magnitud nominales y de largo plazo: no una proyección, ni una promesa.

Y hay algo que ningún gráfico de este tipo puede enseñar: la mayoría de las startups no llega. La cifra de la última barra es lo que pasa cuando sí llega, y por eso la sección siguiente trata del riesgo antes de que tú tomes ninguna decisión.

Lo que queda de un euro en diez años

Lo que queda de un euro en diez años, en poder adquisitivoTodo medido en poder adquisitivo, descontada la subida de precios. El dinero parado se queda en 0,74 y no alcanza la línea del uno: pierde el 26 por ciento. La vivienda llega a 1,12; los bonos del Estado a 1,15; la bolsa a 1,92. Una startup que llega al mercado y escala llega a 7,4, que corresponde a multiplicar por 10 en términos nominales y es el extremo bajo de su rango. La mayoría de las startups no llega.×1 · lo que teníasDinero parado×0,74 · −26%Vivienda×1,12 · +12%Bonos del Estado×1,15 · +15%Bolsa×1,92 · +92%Startup que llega×7,39 real · ×10 nominalEn poder adquisitivo, a diez años.
Todo en poder adquisitivo: cada cifra ya está descontada la subida de precios del mismo periodo (×1,35 en diez años, índice de la Federal Reserve Bank of Minneapolis, 1928-2025). Un multiplicador nunca es negativo: el dinero parado se queda en ×0,74, que es lo que queda de tu euro después de perder un 26%; lo negativo es la variación. La línea marca el ×1, lo que tenías: la barra que no llega hasta ella ha perdido. Las tres barras centrales componen a diez años los rendimientos anualizados medios de 1928-2025 de las series de A. Damodaran (NYU Stern). La última es el orden de magnitud histórico sobre el capital de las primeras rondas cuando el proyecto llega al mercado y escala, y toma el extremo bajo del rango, que en poder adquisitivo son ×7,4 y en términos nominales ×10. La mayoría de los proyectos no llega. Órdenes de magnitud, no datos de Volcano ni una proyección para ningún caso.

La letra grande

El riesgo y el premio, en un mapa interactivo.

Lo hemos construido para que veas el riesgo con tus propios ojos antes de poner un euro. Tiene la curva con los datos reales del venture y ocho mandos: el método, el tiempo, la imprevisibilidad, el mercado y el suelo. Muévelos y el mapa responde: dónde compite una startup, cuánto premio hay en juego y qué conservas si sale mal.

Explora el mapa interactivo del riesgo y del premio →

Y el orden en que conviene hacerse las preguntas, con su criterio final, está en las cuatro preguntas del riesgo.

La casilla de Volcano

Dos maneras de entrar, y un peor escenario distinto.

El mapa de arriba describe el mercado; esto describe tu bolsillo. El inversor fiscal combina la participación con un crédito fiscal cierto, con la calificación blindada por el informe motivado vinculante. El crédito y las BIN no dependen del desenlace de la startup: se recuperan a través de tus impuestos, pase lo que pase. La barra de la pérdida total, sencillamente, no existe para ti; tu cifra exacta la calcula la simulación fiscal. El inversor privado entra en la startup con una nota convertible de fórmula cerrada el primer día. Buena parte del coste de la investigación ya lo soportan el capital fiscal y los fondos públicos, y lo que no cubren es, exactamente, su sitio: las fases tempranas, las del mayor factor de multiplicación. Con la cartera para diversificar y la simulación privada para los números.

«Divida cada uno su dinero en tres partes: un tercio en tierra, un tercio en negocio y un tercio a mano.»
Talmud de Babilonia, Bava Metzia 42a

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Esta página está escrita para que la pueda leer también quien te lleva los impuestos. Si prefieres que la vea antes que tú decidas nada, mándasela.

We choose to go to the Moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard.
John F. Kennedy, 1962

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