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VOLCANO
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El ensayo

La ventana del tiempo.

Más de una vez, un inversor nos preguntó: ¿por qué tanta prisa? Leía nuestra urgencia como desesperación por conseguir fondos. Era lo contrario: era física. Este ensayo explica la variable que decide más que la idea, el equipo y el capital juntos, y cómo se gestiona sin correr.

3 min de lectura

El factor que nadie pondera.

Bill Gross, fundador de Idealab, analizó doscientas startups (las suyas y las ajenas, éxitos y fracasos) buscando qué factor explicaba mejor el resultado. No ganó la idea, ni el equipo, ni el modelo de negocio, ni la financiación: ganó el timing, con más del cuarenta por ciento del peso explicativo. La misma idea, con el mismo equipo, triunfa o muere según el momento en que toca el mercado.

La ventana se abre cuando cuatro cosas se alinean: la tecnología está lista, su coste ha bajado lo suficiente, la demanda existe (aunque aún no sepa nombrarse) y la regulación lo permite. Antes de eso, tener razón no sirve: es el efecto Casandra. Después, la razón ya no vale nada: es una commodity, y la ventana pertenece a otro.

La prisa bien entendida.

Por eso la pregunta que nos hacían («¿por qué tanta prisa?») partía de un malentendido. La desesperación por fondos tiene otra cara: acepta cualquier condición, hoy. La urgencia de ventana es distinta: sabe esperar años en las fases tempranas, y sabe que cuando la ventana se abre, cada mes cuenta. No corremos para cobrar antes: corremos porque el mercado no espera a que el capital delibere. Confundir las dos urgencias es, también, una forma del efecto Casandra: descreer del mensajero porque su reloj no coincide con el del comité.

El tiempo como material de construcción.

La ventana no se predice con precisión: se gestiona. Las fases F1 y F2 de el camino son también un almacén de razones tempranas: problemas capturados y analizados que esperan, validados y protegidos, a que su ventana se abra. La financiación por fases elimina la espera del capital cuando llega el momento: el puente sobre el valle de la muerte ya está construido antes de que haga falta cruzarlo. Y las siete decisiones impiden lo contrario: construir antes de tiempo por impaciencia. Llegar a la ventana ni antes ni después: eso es todo el oficio.

Referencias: B. Gross, The single biggest reason why start-ups succeed (TED, 2015), análisis de doscientas empresas de Idealab y externas.

We choose to go to the Moon in this decade and do the other things, not because they are easy, but because they are hard.
John F. Kennedy, 1962

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